El poder de la informacion

Se unen salvadoreños a caravana migrante, ¿cuál será nuestra postura?

Ahora nos toca a nosotros como mexicanos dar lo que pedimos, o evitar lo que aqueja a nuestros hermanos migrantes en Estados Unidos: el racismo, el desprecio, la persecución…

Si bien en los sucesos pasados los migrantes centroamericanos no fueron bien recibidos en nuestro país, debido a que la opinión pública se vio manchada por la ingratitud y el agravio de unos cuantos, ahora tenemos otra oportunidad de ser más “políticos”.

Caravana de migrantes se dirige a EUA, pero podría quedarse en México.

La finalidad de la caravana es llegar a Estados Unidos, pero afirman que de no poder lograrlo, se quedarían en México a buscar trabajo: bienvenido sea quien se quiera ganar la vida de manera honesta; este es el humanismo justo. Sin embargo, no hay que olvidar que México no es de momento –a  pesar de  sus recursos- un  país de  primer mundo, no podemos darnos el lujo del descuido y el descontrol.

Ser hospitalarios, pero no blandos; porque estamos en una lucha constante de una mejora interna. No podemos ser de doble moral, incitando el abrazo al extranjero y descuidando al de casa; no podemos ser de doble moral  alardeando que somos pueblos hermanos cuando en nuestra propia tierra se menosprecia al indígena.

Digo pues, que me parece prudente como ciudadano dar el beneficio de la duda y hasta cierto punto  una postura de neutralidad; pero debemos empezar desde casa, respetando a los otros estados, a los otros colores, a las otras costumbres.

En cuanto a la autoridad, diría que tendría que ser muy estricta para reaccionar al libertinaje extranjero que se presentó en el pasado reciente: llámese seguimiento, llámese penalidad, llámese expulsión… para evitar que este tipo de fenómenos negativos se sigan tolerando. Se permite que pisen nuestras tierras, no que se pisoteen.

Bienvenidos los buenos ciudadanos de cualquier parte del mundo.

Bienvenidos los buenos ciudadanos de cualquier parte del mundo.